Sicilia, una inolvidable novelaSicily, an unforgettable novel

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María Varela, 29 October 2009

ragusa_sicilia

Il Gattopardo, el libro de Lampedusa, y los relatos de Pirandello que luego los hermanos Taviani trasladaron al cine en Kaos, hicieron que deseara ir a Sicilia y que estudiara italiano. Claro que cuando al fin llegué a la isla entendí casi nada del dulce hablar siciliano. De todas maneras sentía, fascinada, que me había metido en una novela. Palermo, sospechosa de mafia en cada esquina, llena de enloquecidas vespas, y salpicada de decadentes palacios barrocos. Trapani, sus paradisíacas islas Egadi ubicadas a sólo 130 km de Túnez, su Mercato del pesce y la fantástica pizzería ‘Calvino’. Agrigento y sus sugestivos templos griegos sobre el mar. Y qué decir de la belleza antigua de Siracusa o de la elegante Taormina

La costa siciliana subyuga, pero yo quería la Sicilia campesina. Así que me fui tierra adentro. Pocas aldeas, pocos ríos, pocos árboles: el horizonte ondulado es completamente dorado. Tres villas me enamoraron perdidamente: Ragusa, desmoronada en el siglo XVII por un devastador terremoto, fue reconstruida en el más puro barroco siciliano. Sus colores son fascinantes: muros ocres, cúpulas amarillas, torres azules. De la remota Caltanissetta me encantó su apiñada arquitectura montañesa. La imagen de Enna, sobre una alta colina, es inolvidable. Desde sus alturas se disfruta del increíble paisaje y del pueblo de Calascibetta, encaramado a una montaña vecina.

Sicilia tiene el raro poder de hacerte ver más de lo que realmente ves. Sus paisajes y sus colores te provocan. En un decadente palacio barroco aparece Don Fabrizio, el protagonista de Il Gattopardo. Los personajes de Pirandello, esa madre vestida de negro esperando la carta de un hijo que jamás llega, y la mujer que por no quedar preñada aúlla en las noches de luna llena, vuelven a la vida en el medio del campo.

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Il Gattopardo, Lampedusa’s book, Il barone rampante, from Calvino, and Kaos, the Taviani brothers film, made me always want to go to Sicily and study Italian. Of course, when I finally got to Sicily I understood almost nothing of the sweet sicilian dialect. Anyway I was fascinated, I felt that I had gotten into a novel. Palermo, suspected of mafia in every corner, filled with crazed vespas, and dotted with decadent baroque palaces. Trapani, its paradise islands Egadi located just 130 km from Tunis, the Mercato del pesce and the fantastic pizza ‘Calvino’. Agrigento, its evocative greek temples facing the sea. And what about the decadent beauty of Siracusa and the spectacular Taormina?

The sicilian coast subjugates, but I wanted the rural Sicily. So I went inland. Few villages, few rivers, few trees: the rolling horizon is completely golden. I fell in love with three villas: Ragusa, destroyed in the seventeenth century by a devastating earthquake, was rebuilt in the purest sicilian baroque. Its colors are fascinating: ocher walls, yellow domes, blue towers. I was enchanteed by Caltanissetta, its remote access, and its rural architecture. Enna is at the heart of Sicily and its image on a high hill is unforgettable. From its heights you enjoy the amazing scenery and the village of Calascibetta, perched on a nearby mountain.

Sicily has the rare power to make you see more of what you really see. Its landscapes and colors provoke you. In a decadent baroque palace you meet Don Fabrizio, the protagonist of Il Gattopardo. The characters of Kaos, that mother dressed in black waiting for a letter from a son that will never arrive, and the woman screaming at the full moon because she’s not getting pregnant, are back to life in the countryside.

2 Comments

where is it? the main picture i mean

Posted by luis on 4 July 2010 @ 12am

Hi Luis!
The picture shows the beautiful city of Ragusa, southeast of Sicily.
Best regards!

Posted by María Varela on 7 July 2010 @ 2pm

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