Selinunte, morada de dioses
Compartir
El sol siciliano reverbera en el campo y dora aún más el trigo maduro. Al fondo, el Mediterráneo refulge brillos azules y espuma blanca que levanta el Tramontana. No estoy segura de lo que veo. ¿Son fantasmas de gigantes? No, son las columnas de Selinunte, una espectacular ciudad griega del siglo VII AC decapitadas por el tiempo.
El canto de las cigarras vibra en el aire. Se cruzan en el sendero diminutas lagartijas. Camino entre sarcófagos, lápidas y capiteles rotos. Llego a un impresionante templo casi intacto. No está vallado, no hay cuidadores, no hay hordas de turistas como en el Valle de los Templos, en Agrigento. Es como si todavía nadie lo hubiera descubierto. Sólo veo golondrinas y palomas que anidan en los huecos de los capitales, sólo escucho al viento. Subo las escalinatas. Lo que me rodea -piedras, siglos, aire, cielo, paisaje- es sobrecogedor.
Pregunto: ¿Puedo acariciarte, Historia? ¿Puedo tocarte, Tiempo? Apoyo mis manos en una columna, siento su piel porosa. Está fría, sin embargo emana una tremenda energía, como si sus entrañas estuvieran surcadas por venas, como si en lo profundo le latiera un enorme y viejo corazón.






1 Comment
Bonito artículo de una bella isla a la que quiero ir en un futuro cercano.
Aprovecho para invitaros a visitar mi último post: PRAGA.CIUDAD DE CIUDADES (PRAGUE.CITY OF CITIES), donde podreis ver mi escapada a esta bella ciudad europea y mis aventuras con scooty (mi silla de ruedas eléctrica)
http://www.miguel-asaltodemata.blogspot.com
Miguel
Posted by Miguel Nonay on 25 agosto 2009 @ 8
Leave a Comment